Intercambio territorial en Barichara, aprendizajes para regenerar el territorio desde la colaboración
- Territoria Colombia
- hace 2 días
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Los días 14 y 15 de febrero de 2026, Barichara fue escenario de un encuentro de aprendizaje entre territorios. La Fundación Territorial Barichara Regenerativa recibió a los grupos promotores Kairigua (Mogotes, Santander) y Rizoma (San Rafael, Antioquia) en un intercambio orientado a fortalecer capacidades organizativas y territoriales a partir del diálogo entre experiencias.
El encuentro contó con el acompañamiento de TerritoriA y aliados del Movimiento de Fundaciones Territoriales, y tuvo como propósito compartir herramientas y aprendizajes en torno a la regeneración ecológica, la gestión comunitaria del agua, la gobernanza territorial y los modelos colaborativos de movilización de recursos.
Durante dos días, las delegaciones recorrieron experiencias en campo, participaron en conversaciones estratégicas y desarrollaron ejercicios prácticos que permitieron contrastar trayectorias territoriales diversas. Más que documentar cada actividad, el intercambio se concibió como un espacio para identificar aprendizajes replicables y fortalecer las redes entre territorios que comparten desafíos similares.
Aprender desde la experiencia territorial
La metodología del encuentro combinó aprendizaje experiencial, diálogo horizontal y construcción colectiva de conocimiento. La agenda integró visitas a experiencias territoriales, espacios de conversación entre pares, talleres prácticos y momentos de reflexión colectiva.
Este enfoque permitió reconocer la diversidad de saberes presentes en cada territorio y construir un lenguaje compartido en torno a prácticas de regeneración y gestión comunitaria.
Entre las temáticas que orientaron el intercambio se destacaron:
Regeneración ambiental y restauración de ecosistemas
Prácticas agroecológicas y agricultura sintrópica
Gestión comunitaria del agua
Economías colaborativas y circuitos cortos de comercialización
Uso de Sistemas de Información Geográfica (SIG) para la planificación territorial
Fortalecimiento de redes interterritoriales.
Restaurar el territorio: agricultura sintrópica y cuidado del agua
La jornada inició en la Reserva El Totumo, ubicada en la vereda Lubigará, donde la Fundación Barichara Regenerativa compartió su experiencia en agricultura sintrópica aplicada a la restauración del bosque seco tropical.
Durante el recorrido se presentaron prácticas concretas orientadas a recuperar suelos degradados y fortalecer los ciclos hídricos del territorio, como zanjas de infiltración, policultivos y manejo regenerativo del suelo. Estas prácticas buscan restaurar la fertilidad del suelo y mejorar la infiltración y retención de agua en el paisaje.

Uno de los hitos más significativos del proceso ha sido la recuperación de un nacedero que permaneció seco durante más de tres décadas, resultado de un trabajo sostenido que combina diseño técnico, observación constante y una ética de cuidado del territorio.
El intercambio permitió contrastar estas prácticas con las experiencias de Mogotes y San Rafael, ampliando el repertorio de soluciones posibles para enfrentar los desafíos ambientales en cada territorio.
Cartografía comunitaria y planificación territorial
Otro momento clave del encuentro fue la presentación del trabajo en Sistemas de Información Geográfica (SIG) desarrollado desde el Centro Bioregional de Aprendizaje de Barichara.

A través de cartografías de microcuencas, los participantes exploraron cómo el agua estructura el territorio y cómo estas herramientas permiten visualizar dinámicas ecosistémicas, identificar riesgos y apoyar procesos de planificación territorial participativa.
Durante el recorrido también se presentó la implementación de un tanque australiano adaptado para la captación de agua, una solución técnica diseñada para enfrentar periodos prolongados de sequía y fortalecer la autonomía hídrica de los procesos productivos regenerativos.

Estas experiencias evidencian que la regeneración territorial no depende únicamente de infraestructura, sino de la articulación entre conocimiento técnico, organización comunitaria y decisiones colectivas sobre el manejo del agua.
La trayectoria de una fundación territorial
Uno de los momentos más significativos del intercambio fue el espacio de diálogo sobre la trayectoria de la Fundación Territorial Barichara Regenerativa.
Aunque la fundación se formalizó jurídicamente en 2024, su trabajo territorial venía gestándose desde años atrás a través de iniciativas como Casa Común y diversos procesos comunitarios vinculados a la regeneración del territorio.
Durante la conversación se compartieron los desafíos que implica consolidar una fundación territorial: construir legitimidad social, fortalecer una base comunitaria, sostener la organización administrativamente y traducir conceptos como la regeneración en prácticas concretas y culturalmente situadas.
Las reflexiones también abordaron tensiones presentes en territorios con alto valor paisajístico y cultural, especialmente frente al crecimiento del turismo y los procesos de gentrificación, que pueden transformar las dinámicas sociales y económicas si no se gestionan desde una perspectiva de cuidado territorial.

Ciclos vivos: experimentar la abundancia compartida
Uno de los momentos más destacados del encuentro fue el ejercicio “Ciclos Vivos”, realizado en el Hotel La Nube. Este espacio fue concebido como un prototipo de gobernanza territorial orientado a explorar nuevas formas de movilización y distribución comunitaria de recursos.
A través de un ejercicio de abundancia compartida, la Fundación Barichara Regenerativa catalizó y distribuyó colectivamente más de diez millones de pesos entre iniciativas territoriales surgidas del proceso del Foro Ciudadano del EOT.
El ejercicio funcionó como un presupuesto participativo, en el que mentores, líderes comunitarios y organizaciones del territorio deliberaron colectivamente sobre el destino de los recursos utilizando fichas equivalentes a dinero real.

Más allá de su dimensión financiera, el proceso operó como un laboratorio social donde se ensayaron nuevas formas de distribuir poder, recursos y reconocimiento, encarnando principios de filantropía comunitaria y gobernanza ciudadana.
Durante el ejercicio se presentaron diversas iniciativas territoriales articuladas alrededor del cuidado del agua, la regeneración ecológica y el fortalecimiento del tejido social.
Entre ellas se destacaron:
La Asociación de Usuarios del Agua de la vereda Santa Elena, integrada por cerca de 90 familias campesinas que gestionan comunitariamente su acueducto y protegen las microcuencas locales.
La Ruta del Arte, una propuesta cultural e intergeneracional que busca activar procesos artísticos en veredas rurales.
Casa Común, una iniciativa que articula productores locales y fortalece circuitos cortos de comercialización.
El Parque Vivo del Agua y la Biodiversidad, orientado a recuperar un espacio natural como aula ambiental y laboratorio de economía sostenible.
Estas iniciativas comparten un eje común: reconocer el agua como elemento articulador de la vida, la cultura y la economía local.
Confianza, cooperación y aprendizaje colectivo
El encuentro dejó aprendizajes importantes sobre las dinámicas sociales que atraviesan los procesos territoriales. Durante el cierre se abrió una reflexión sobre las tensiones que pueden surgir en el trabajo comunitario y la importancia de fortalecer vínculos de confianza, transparencia y deliberación colectiva.
Lejos de ser un cierre, el intercambio permitió consolidar nuevas alianzas y establecer compromisos para avanzar en el desarrollo de las iniciativas presentadas. Cada alianza deberá consolidar sus propuestas mediante documentos de diseño y presupuestos detallados, acompañados por espacios de seguimiento colectivo.
Más allá de los resultados inmediatos, el encuentro reafirma el valor de los espacios de intercambio entre territorios como una estrategia para fortalecer el Movimiento de Fundaciones Territoriales en Colombia.
Cuando los territorios se encuentran para compartir experiencias, no solo circula conocimiento. También se fortalecen las relaciones que hacen posible imaginar y construir futuros regenerativos basados en el cuidado de la vida, el agua y las comunidades.













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