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  • El arquetipo de sembrador y el rol de las Fundaciones Territoriales en Colombia tras 4 años de aprendizaje

    Por Paula Jaime Créditos: Santiago Salguero, Encuentro Nacional 2026 El 2 de mayo de este año TerritoriA cumple 4 años como organización y yo cumplo casi 3 años siendo parte de ella. Y en retrospectiva, ha sido un tiempo de aprendizajes y resultados que nos demuestran que hemos construido un proceso fuerte en compañía de las Fundaciones Territoriales en Colombia, de colegas y aliados financiadores. El año pasado por primera vez, las Fundaciones Territoriales (FT) realizaron un ejercicio colectivo de mapeo de actores que sirvió para confirmar el potencial que tienen las Fundaciones Territoriales de identificar, conectar y potenciar agentes de cambio en sus territorios, así como de reconocer que ya existe una base sólida de capacidades, relaciones y procesos que, al articularse, pueden escalar su impacto. Este ejercicio permitió visibilizar la densidad del tejido social en los territorios y el rol clave de las FT como infraestructura que lo activa Según Rockefeller Philanthropy Advisors (RPA, 2020), es posible comprender una organización filantrópica analizando qué arquetipo describe mejor la forma en que opera. El arquetipo de Sembrador es un actor que da un gran número de subvenciones a una amplia gama de actores individuales e instituciones, mediante concesión de subvenciones flexibles, participativas y basada en la confianza (idem). Los sembradores son actores que cuentan con el efecto acumulativo para cultivar cambios profundos y que se sostengan en el tiempo. Analicemos cada uno de los atributos que describen este arquetipo a la luz de lo que el Movimiento de Fundaciones Territoriales ha construido desde 2022 cuando se constituyó la primera FT en Colombia. Atributos del arquetipo Sembrador: el caso de las Fundaciones Territoriales Razón de existir y propuesta de valor. ¿Qué hace y por qué lo hace? Las Fundaciones Territoriales existen para potenciar la autonomía territorial a través de conocer los actores y recursos con los que ya cuenta su territorio, movilizar recursos y entregarlos a iniciativas de la sociedad civil locales para potenciarlas en colaboración con otros. Existen hoy en día 8 Fundaciones Territoriales que comparten este propósito. Ellas están potenciando el impacto en varias temáticas y áreas en Bogotá, Barichara, Medellín, El Tambo, Florencia, Guasca, Alto Putumayo y San Rafael. Con qué se lidera. ¿Cuál es el principal activo que tiene una FT para cumplir su propósito? Los principales activos con los que cuentan las Fundaciones son: un alto nivel de confianza y relaciones sólidas con alrededor de 300 actores locales diversos, capacidad ágil para movilizar recursos financieros y en especie a través de 20 fondos comunitarios temáticos, apoyo fuerte de capital humano basado en voluntariado, un propósito colectivo claro y coherente en torno a la filantropía comunitaria, comprensión profunda y sistémica de los territorios, capacidad de articulación multiactor y el potencial de escalamiento basado en el aprendizaje. Por ejemplo, a través de estos fondos comunitarios, se han entregado en total $1.341 millones de pesos a 69 iniciativas locales. En conjunto, las Fundaciones Territoriales han movilizado más de $2.5 mil millones de pesos en los últimos años, evidenciando una capacidad creciente de canalizar recursos hacia los territorios, complementada con cerca de $365 millones en recursos en especie que reflejan el valor del capital social activado. Principales capacidades/habilidades. ¿Cuáles son sus principales habilidades y capacidades? La capacidad de identificar agentes de cambio individuales y organizacionales legítimos en su territorio, sus procesos de entrega de subvenciones a través de mecanismos financieros locales participativos y la articulación de actores diversos en torno a propósitos comunes y acciones descentralizadas. Asimismo, cuentan con la capacidad de comprender y leer el ecosistema territorial, movilizar recursos de distintas fuentes y sostener procesos colectivos en el tiempo. Equidad. ¿Cómo incluye la voz de los más afectados y comparte el poder para avanzar la equidad? Establece mecanismos de retroalimentación para tener aportes clave de ciudadanos, empresas y organizaciones en la toma de decisiones, promoviendo la participación directa de las comunidades en la priorización de recursos y en la definición de agendas territoriales. Un hito importante que permitió avanzar en la práctica en este atributo fue el proceso de incidencia que realizó la Fundación Territorial Barichara y su proceso de escucha y creación de propuestas de campesinos, residentes del casco urbano para la realización del EOT del municipio. Participaron más de 700 personas en este proceso y un documento técnico de propuestas fue compartido con autoridades locales para nutrir el proceso. Respuesta/actividades. ¿Qué hace una FT para abordar los retos de sostenibilidad de las iniciativas de la sociedad civil? Proporciona financiamiento flexible y de largo plazo, convoca a actores de todo tipo que trabajen en todo tipo de temáticas y con todo tipo de poblaciones, activa redes y fortalece capacidades locales para sostener iniciativas en el territorio. A través de los fondos comunitarios y los mapeos de actores se ha podido apoyar a una amplia gama de actores del territorio, incluyendo organizaciones de base, colectivos ciudadanos, emprendimientos locales y colectivos. Relaciones/alianzas. ¿Con quién lo hace? Las Fundaciones Territoriales tienen en su conjunto a 17 personas contratadas en sus equipos y 100 personas voluntarias han participado de actividades gestionadas por la Fundación Territorial. Tienen una estructura liviana de staff y una alta participación de voluntarios. En promedio, existen 6 voluntarios por cada persona contratada en una FT. Esto se complementa con alianzas con financiadores locales, nacionales e internacionales y organizaciones de base. Evaluación del impacto. ¿Dónde se buscan los cambios? Para las Fundaciones Territoriales lo clave es avanzar en la autonomía del territorio, su capacidad de organización, resiliencia y la mejora del bienestar. Reflejados en el fortalecimiento del tejido social, el aumento de iniciativas locales financiadas, la restauración de ecosistemas naturales para aportar a la regeneración territorial y la consolidación de procesos colectivos en los territorios. Aunque una medición de impacto sistemática no se ha realizado hasta el momento, este importante proceso es una prioridad de trabajo y un compromiso con los territorios. Tras cuatro años de aprendizaje, el Movimiento de Fundaciones Territoriales en Colombia ha trabajado para activar el potencial existente en los territorios, movilizando recursos de forma flexible y basada en la confianza. Ha sido un tiempo en el que se han fortalecido procesos colectivos que buscan autonomía y bienestar en el largo plazo. Todavía quedan varios retos en este camino y preguntas de cómo seguir profundizando nuestra práctica.

  • TerritoriA presentó el Mapeo de Actores Clave del Ecosistema Filantrópico en Colombia para abrir una conversación sobre co-inversión territorial

    TerritoriA ha venido convocando espacios de conversación con actores clave del ecosistema filantrópico colombiano para presentar los resultados del Mapeo de Actores Clave del Ecosistema Nacional de Filantropía Comunitaria . Este encuentro presencial reunió representantes de fundaciones empresariales, organizaciones sociales, redes regionales, cooperación internacional y articuladores del ecosistema, con el propósito de analizar el panorama actual de la filantropía en Colombia y explorar nuevas formas de co-inversión territorial basadas en principios de filantropía comunitaria. El evento, que tuvo lugar el 5 de marzo, combinó tres componentes: la presentación de resultados de investigación, un diálogo entre actores del ecosistema y un ejercicio participativo de simulación de gobernanza y financiamiento colectivo. Más que una socialización de hallazgos, fue una conversación orientada a comprender cómo se está moviendo hoy la filantropía en el país y qué condiciones se necesitan para diseñar mecanismos más colaborativos, legítimos y conectados con los territorios. Un mapeo para leer el ecosistema filantrópico desde la filantropía comunitaria El Mapeo Nacional presentado por TerritoriA, en representación del Movimiento de Fundaciones Territoriales, buscó comprender cómo se configura el ecosistema de filantropía comunitaria en Colombia, quiénes lo integran y qué prácticas utilizan para movilizar recursos y generar impacto territorial. La investigación incluyó conversaciones y análisis con 11 actores del ecosistema filantrópico nacional, 8 Fundaciones Territoriales y 367 actores locales  en distintos territorios del país. El análisis se construyó a partir de cinco criterios propuestos por TerritoriA: poder compartido, abundancia compartida, tejido social, prácticas de subvención y sostenibilidad a largo plazo . Estos criterios permitieron observar en qué medida distintos actores del ecosistema promueven participación comunitaria en la toma de decisiones, movilizan recursos locales, fortalecen relaciones entre actores diversos, otorgan apoyos más flexibles y basados en confianza, y sostienen sus apuestas con visión de largo plazo. Lo que muestran los territorios Uno de los hallazgos más importantes del mapeo es que los territorios están movilizando mucho más que dinero. Las iniciativas locales analizadas se sostienen en una combinación de capital natural, social, cultural, intelectual y espiritual , lo que confirma que el desarrollo territorial responde a una lógica sistémica y no únicamente financiera. El estudio también muestra que el capital natural  ocupa un lugar central en las prioridades territoriales: cerca de 90 iniciativas  están enfocadas en el cuidado de ecosistemas, agua, suelo y biodiversidad. A esto se suma un hallazgo clave: la confianza  emerge como el principal resultado del trabajo territorial, hasta el punto de que el estudio la identifica como “la moneda del territorio” . Otro resultado importante es que las soluciones territoriales aparecen como multipropósito e integradas . El mapeo evidenció que los territorios no trabajan por silos, sino que articulan dimensiones sociales, ambientales, culturales y económicas para responder a desafíos complejos. Además, identificó una base amplia y diversa para la filantropía comunitaria en Colombia: más de 360 actores locales , articulados a través de 8 Fundaciones Territoriales en 7 departamentos , lo que confirma que ya existe una infraestructura social y relacional concreta sobre la cual escalar estrategias de co-inversión y desarrollo territorial. Un ecosistema que ya se mueve hacia prácticas más territoriales El estudio también evaluó qué tan cercanos están distintos actores del ecosistema nacional a los principios de filantropía comunitaria. En promedio, los actores analizados obtienen puntajes altos en varios criterios: tejido social (4.5), poder compartido (4.3), abundancia compartida (4.3), sostenibilidad a largo plazo (4.0)  y prácticas de subvención (3.4) . Estos resultados sugieren que el ecosistema colombiano ya está transitando hacia modelos más colaborativos y territoriales de inversión social, aunque todavía persisten desafíos relacionados con la flexibilidad financiera y la distribución del poder. Un ejercicio para simular la co-inversión territorial El componente central del evento fue un juego de roles diseñado para simular la creación de un mecanismo nacional de financiamiento multiactor . Los participantes asumieron distintos roles del ecosistema —fundaciones empresariales, fundaciones familiares, Fundaciones Territoriales, redes regionales, agencias de cooperación internacional y articuladores del ecosistema— y se enfrentaron a un escenario de co-inversión internacional por USD 1 millón , condicionado a la construcción de acuerdos mínimos sobre gobernanza compartida, distribución de recursos, medición de impacto y mecanismos de resolución de conflictos. El ejercicio permitió recrear tensiones reales que aparecen cuando distintos actores deben diseñar mecanismos colectivos de financiamiento territorial. A partir de este ejercicio surgieron cuatro acuerdos o prototipos de mecanismo: uno orientado al desarrollo de capacidades y activación de activos territoriales; otro centrado en la economía de la longevidad y el fortalecimiento empresarial; un tercero enfocado en agricultura familiar y fortalecimiento comunitario; y un cuarto orientado a la protección de cuencas y la regeneración territorial. Lo que dejó la conversación Las conversaciones entre los participantes permitieron identificar varios aprendizajes relevantes. El primero es que el poder no desaparece en los procesos colaborativos: se negocia . Las asimetrías entre actores influyen en la toma de decisiones, y por eso requieren reglas claras de gobernanza. El segundo es que la gobernanza explícita es fundamental , porque cuando no existen reglas claras, los actores con mayor poder financiero tienden a dominar la conversación. También se hizo evidente que la medición del impacto puede unir o fracturar alianzas . Mientras algunos financiadores buscan indicadores claros y comparables, los actores territoriales necesitan modelos más flexibles y contextualizados. Finalmente, el encuentro dejó una lección central: la confianza requiere estructura . Los acuerdos colaborativos no se sostienen solo en relaciones personales, sino en arquitecturas de gobernanza que definan límites, responsabilidades y mecanismos de cuidado compartido. Una señal de posibilidad para la filantropía en Colombia El encuentro dejó una certeza poderosa: en Colombia ya existe un ecosistema filantrópico vivo, diverso y en movimiento, pero también un momento de inflexión que exige pasar de la conversación a la arquitectura colectiva. El Mapeo Nacional no solo permitió hacer visible quiénes componen este ecosistema y cómo practican la filantropía, sino que confirmó algo más profundo: en los territorios ya se está gestando una manera distinta de movilizar recursos, construir confianza y sostener transformaciones de largo plazo. Para TerritoriA, este espacio reafirma una convicción central: el futuro de la filantropía en Colombia pasa por fortalecer las capacidades de los territorios para co-liderar su propio desarrollo, y por construir puentes más sólidos entre actores que históricamente han operado de forma fragmentada. En un contexto de reducción del financiamiento internacional, esta no es una conversación secundaria, sino estratégica. Lo que deja este evento es una señal clara de posibilidad: si visibilizamos la riqueza de actores, prácticas y activos que ya existen, y si somos capaces de diseñar estructuras mínimas que cuiden esa diversidad sin ahogarla, podremos abrir un nuevo escenario para la filantropía comunitaria en Colombia.

  • San Rafael fue escenario del Encuentro Nacional 2026 para proyectar el futuro del Movimiento de Fundaciones Territoriales

    Entre el 22 y el 25 de febrero de 2026 , liderazgos del Movimiento de Fundaciones Territoriales  se reunieron en San Rafael, Antioquia , para detenerse, leer el momento actual del movimiento y proyectar sus próximos pasos. Más que un encuentro anual, fue un espacio de aprendizaje colectivo para reconocer desafíos, compartir prácticas y fortalecer una apuesta común: movilizar recursos, capacidades y relaciones desde los territorios para construir desarrollo con mayor autonomía, cuidado y sostenibilidad. El contexto del encuentro fue significativo. San Rafael , con su riqueza hídrica, biodiversidad y procesos comunitarios ligados al cuidado del agua y la regeneración, ofreció un escenario coherente con el propósito de este espacio. La elección del lugar no fue casual: el encuentro se desarrolló entre la Reserva Natural Zafra, Aracarí Ecolodge, el Santuario de Yoga Vanadurga Ashram, el templo de la montaña (Solunagua) y Taibará , entre otros espacios que comparten apuestas por la regeneración territorial, la bioconstrucción, la vida comunitaria y la convivencia con los ecosistemas naturales. En medio de tensiones como la disminución de la cooperación internacional, los retos de autosostenibilidad y las preguntas sobre gobernanza, el movimiento también mostró señales claras de madurez, crecimiento y consolidación territorial. La cosecha del encuentro subraya además que este espacio fue asumido como un rito del movimiento : un momento que potencia la cohesión, activa la movilización colectiva y cultiva los saberes compartidos en esta apuesta nacional. Participaron CreAmos (El Tambo, Cauca), Barichara Regenerativa (Barichara, Santander), FUNIMOS (Medellín, Antioquia), Florencia Vida Agua y Paz (Florencia, Caquetá), Paisano (Bogotá D.C.), TAMSA (Guasca, Cundinamarca) , junto a procesos en conformación como Fundación Rizoma (San Rafael, Antioquia)  y organizaciones en transición como Visión Suroeste (Medellín, Antioquia) , con el acompañamiento de TerritoriA  y la visita de Mott Foundation . Un movimiento que muestra avances concretos Los datos compartidos durante el encuentro evidencian ese avance. En 2025 , el movimiento movilizó $2.338 millones de pesos en dinero y especie : 84 % en recursos financieros  y 16 % en aportes en especie , reflejo del valor del voluntariado, el conocimiento local, la infraestructura y el talento territorial. Entre 2021 y 2024 , se movilizaron $2.558 millones de pesos . Actualmente existen 19 fondos temáticos activos en seis territorios , se han apoyado 69 iniciativas locales  y el 52 % de los recursos  ha llegado directamente a iniciativas comunitarias. Además, se han vinculado 367 actores territoriales , de los cuales 303 son organizaciones comunitarias , y más de 117 personas  participan en estructuras de gobernanza. Estos datos muestran que la filantropía comunitaria no solo moviliza recursos: también fortalece confianza, tejido social y acción colectiva. La memoria del Encuentro complementa esta lectura al señalar que el movimiento no solo crece en recursos, sino también en densidad relacional y diversidad territorial , y que los procesos avanzan a ritmos distintos: algunos se consolidan, otros se transforman y otros no continúan, dejando aprendizajes que ajustan la ruta de acompañamiento. También reafirma que la consolidación organizativa no puede imponerse y que el acompañamiento debe ser recurrente, atento y situado , de acuerdo con las dinámicas de cada territorio. Gobernanza, representación y poder El primer día estuvo dedicado a la gobernanza, la representación y el poder . Las conversaciones evidenciaron que no existe un único modelo de gobernanza en las Fundaciones Territoriales. Conviven juntas directivas, asambleas, comités, círculos autogestionados y mecanismos de decisión más abiertos al territorio. La memoria precisa que, durante este día, TerritoriA  presentó los avances acumulados del Movimiento, el crecimiento de procesos territoriales, la consolidación de nuevas fundaciones y un mayor reconocimiento nacional e internacional. También se reafirmó su rol como organización de soporte —no directiva— , orientada a acompañar y potenciar los territorios desde una lógica de servicio. Esta claridad ayudó a abordar límites y retos, especialmente la necesidad de fortalecer la incidencia en escenarios de financiamiento, inversión de impacto y política pública. Experiencias como las de Paisano, Barichara Regenerativa, TAMSA, CreAmos, Funimos, Florencia, Rizoma y Visión Suroeste  mostraron que abrir la toma de decisiones fortalece legitimidad, pero también exige gestionar tensiones relacionadas con concentración de poder, transparencia, rendición de cuentas, relevos de liderazgo y sostenibilidad institucional. El aprendizaje común fue claro: gobernar desde el territorio implica escucha, revisión constante y confianza en procesos colectivos . Asi mismo, la memoria del Encuentro aporta dos matices importantes. El primero, que el mapeo de actores  fue legitimado como herramienta estratégica para leer la complejidad social de los territorios, identificar activos y orientar decisiones en función de las necesidades reales y del beneficio colectivo. El segundo, que se hizo explícita una tensión conceptual: el propósito del movimiento es fortalecer procesos territoriales desde la filantropía comunitaria , mientras que el enfoque regenerativo orienta, pero no sustituye, la definición territorial de prioridades. Prácticas de filantropía comunitaria y sostenibilidad El segundo día se centró en las prácticas concretas de filantropía comunitaria  y en los mecanismos que pueden fortalecer la sostenibilidad del movimiento. A partir de experiencias reales, se prototiparon cuatro modelos: círculos temáticos periódicos para fortalecer el tejido relacional; una red solidaria con ahorro e intercambio entre territorios; plataformas de asesoría cruzada y sistematización de prácticas para convertir el conocimiento en un activo compartido; y una infraestructura colaborativa abierta con directorio, mentorías y aprendizaje interactivo . El hallazgo más importante fue que la sostenibilidad no depende únicamente de captar dinero, sino de hacer circular capacidades, aprendizajes, vínculos y confianza entre territorios. La cosecha amplía esta idea al señalar que los grupos se alejaron de una visión tradicional de “financiamiento como captación externa” y se orientaron hacia modelos basados en red, reciprocidad, intercambio y fortalecimiento interno del tejido . Así, la sostenibilidad no fue entendida únicamente como ingreso monetario, sino como capacidad relacional, organizativa y de circulación de valor . Otro elemento relevante fue la reafirmación de la corresponsabilidad  como principio fundamental. El movimiento no depende de un solo actor, sino de la capacidad de sus miembros para sostener, nutrir y proyectar colectivamente los procesos. Al cierre de esta jornada, Mott Foundation  agradeció especialmente la participación en estos espacios de intercambio y aprendizaje, y destacó el potencial, la autonomía, el esfuerzo y la vocación de los procesos de desarrollo territorial en Colombia y América Latina. Una apuesta colectiva de financiamiento e impacto territorial El tercer día estuvo dedicado al Fondo Biorregional de Regeneración Norte Andino , como apuesta colectiva de financiamiento e impacto territorial. En este espacio se abordaron preguntas sobre gobernanza, representación, narrativa y roles dentro del fondo . A partir de ejercicios de reflexión y prospectiva, se identificaron tensiones, aprendizajes y pasos a seguir para avanzar con mayor claridad. La cosecha permite precisar que la conversación giró en torno a la definición de roles y funciones, los acuerdos ya alcanzados para el funcionamiento del fondo, el cuidado de la narrativa en espacios de posicionamiento y movilización de recursos, y la claridad de actuación de embajadores e intermediarios. Como parte del proceso, se realizó un ejercicio exploratorio con nueve trilemas de gobernanza , organizados en tres dimensiones: gobernanza y arquitectura de aprobación; elementos narrativos del fondo; y roles y relaciones del sistema. El objetivo no fue tomar decisiones formales, sino mapear preferencias, renuncias y sensibilidades colectivas  para orientar futuras conversaciones sobre la gobernanza del fondo. También se proyectó un horizonte territorial al 2031 , basado en cuatro apuestas compartidas: paz territorial con cuidado de la vida, transición ecosocial, economías regenerativas con mayor autonomía y protección del agua y de los territorios bioculturales . La cosecha del Encuentro añade que, en coherencia con esta visión, se identificaron algunos pasos estratégicos: avanzar en un diseño claro de gobernanza, abrir un carril de mediación y cuidado para abordar tensiones, priorizar acciones de rápida implementación y desarrollar una ruta piloto que permita aprender en la práctica mientras el fondo entra en operación. Una nueva etapa para el movimiento El Encuentro Nacional 2026  dejó una certeza compartida: el movimiento está entrando en una nueva etapa. A medida que crecen los territorios, los recursos movilizados y la densidad de relaciones, también crecen los desafíos de gobernanza, sostenibilidad y articulación. Sin embargo, el encuentro reafirmó algo fundamental para TerritoriA  y el Movimiento de Fundaciones Territoriales : la fuerza de esta apuesta está en la capacidad de los territorios para encontrarse, aprender juntos y seguir tejiendo soluciones desde la confianza, la colaboración y el cuidado de la vida. Las reflexiones finales suman algunos caminos de acción para los próximos años: continuar impulsando la movilización de recursos locales para reducir la dependencia de financiamiento externo; profundizar el mapeo de actores como herramienta estratégica; seguir desarrollando infraestructuras colaborativas que permitan intercambiar capacidades, conocimientos y recursos entre las Fundaciones Territoriales; y sostener espacios periódicos de encuentro y aprendizaje colectivo como parte de la infraestructura social del movimiento. También se planteó la necesidad de seguir consolidando la gobernanza del Fondo Biorregional de Regeneración Norte Andino, definiendo con claridad roles, mecanismos de representación y el cuidado de su narrativa colectiva, mientras se avanza en acciones piloto para aprender en la práctica.

  • Casa Encuentro en Medellín es una infraestructura social viva impulsada por Funimos

    En el centro de Medellín está creciendo una apuesta que demuestra que transformar un territorio también implica crear lugares para el encuentro. Lugares donde las organizaciones puedan reunirse, compartir, pensar en común y activar nuevas posibilidades para su trabajo. Uno de esos lugares es Casa Encuentro , un espacio comunitario y colaborativo que hoy se proyecta como un punto de conexión para iniciativas sociales, culturales, educativas y de economía solidaria. Casa Encuentro nació como una apuesta impulsada por la Fundación Territorial Funimos , con una intención clara: fortalecer el ecosistema local desde un espacio físico que hiciera posible el tejido de relaciones, la colaboración entre actores diversos y la experimentación colectiva. En un contexto donde muchas organizaciones sostienen su trabajo con enormes esfuerzos y recursos limitados, contar con un lugar así no es un detalle menor. Es una forma concreta de crear condiciones para que los procesos comunitarios tengan dónde encontrarse, dónde visibilizarse y dónde seguir creciendo. Casa Encuentro ha sido pensada como una infraestructura social viva. Un lugar que acompaña el trabajo cotidiano de organizaciones de base comunitaria de Medellín y su área metropolitana, y que al mismo tiempo abre espacio para nuevas conexiones. Allí pueden suceder reuniones, talleres, actividades comunitarias, intercambios y conversaciones que fortalecen redes y amplían horizontes. Su existencia responde a una idea sencilla, pero poderosa: cuando las organizaciones cuentan con espacios dignos, abiertos y colaborativos, también se fortalece su capacidad de actuar juntas. El liderazgo de Funimos  ha sido fundamental para que esta iniciativa echara raíces. La Fundación Territorial cumplió un papel clave como impulsora y sostenedora inicial, brindando soporte financiero para el arriendo del espacio y cofinanciando su puesta en marcha. A esto se sumó la movilización de recursos locales, tanto en dinero como en especie, que ayudaron a hacer posible esta apuesta en sus primeras etapas. Sin embargo, el aporte de Funimos fue mucho más allá del respaldo económico. También hubo un acompañamiento estratégico que permitió integrar Casa Encuentro dentro de una visión territorial más amplia, vinculada al fortalecimiento del ecosistema del centro de Medellín. Esto le dio al espacio un sentido más profundo: no surgir como un lugar aislado, sino como parte de una red viva de procesos, relaciones y apuestas compartidas por el territorio. En esa misma línea, Funimos facilitó conexiones clave con organizaciones locales, procesos territoriales, aliados estratégicos y potenciales financiadores. También acompañó aspectos de comunicaciones, visibilización, diseño de identidad e inauguración del espacio. Ese trabajo ayudó a posicionar a Casa Encuentro no solo como un lugar útil, sino como una iniciativa con identidad propia, capaz de convocar, articular y proyectar una visión de trabajo solidario en la ciudad. Lo más valioso es que Casa Encuentro no se limita a ofrecer un espacio físico. Su sentido está ligado a procesos más amplios que ya vienen movilizando el territorio: el mapeo de actores, la educación en regeneración, las huertas comunitarias, el turismo comunitario y distintas formas de movilización de recursos basadas en fondos solidarios, voluntariado, pasantías e intercambios de experiencias. En ese cruce de caminos, el espacio se convierte en algo más grande que su infraestructura: se convierte en una plataforma para sostener vínculos, activar capacidades y ampliar la vida comunitaria. Por eso, hablar de Casa Encuentro es hablar también de otra forma de comprender el desarrollo. Una forma que no empieza por la carencia, sino por la capacidad de las comunidades para organizarse, conectarse y construir desde lo que ya existe en el territorio. Desde esa perspectiva, el espacio representa una apuesta concreta por el fortalecimiento organizativo, la economía solidaria y la creación de condiciones para que más iniciativas locales puedan sostenerse y crecer con mayor autonomía. Para Funimos , esta experiencia refleja de manera muy clara su compromiso con la filantropía comunitaria : una práctica que no se limita a entregar recursos, sino que también invierte en relaciones, confianza, capacidades e infraestructuras que hacen posible la acción colectiva. Y ahí está una de las grandes fuerzas de Casa Encuentro: mostrar que apoyar a las comunidades también significa crear entornos donde sus procesos puedan florecer. Desde TerritoriA, experiencias como esta permiten reconocer el valor de las Fundaciones Territoriales como actores que ayudan a catalizar procesos de largo plazo. Casa Encuentro lo demuestra con claridad: cuando se fortalece un espacio para el encuentro, también se fortalece el tejido que sostiene al territorio. En Medellín, esa apuesta ya tiene un lugar, una energía y una dirección compartida llamada Casa Encuentro .

  • El ecosistema filantrópico nacional conversa sobre el futuro del financiamiento con los territorios

    Más de cuarenta actores del ecosistema filantrópico colombiano e invitados internacionales se reunieron en un espacio virtual convocado por TerritoriA para conversar sobre una pregunta que cada vez resuena con más fuerza: ¿Cómo financiar el desarrollo cuando los territorios reclaman mayor autonomía, confianza y poder para decidir sobre su propio futuro? Esta primera conversación se dio en el marco de la presentación del Mapeo de Actores Clave del Ecosistema Nacional de Filantropía Comunitaria , una mirada sistémica impulsada por el Movimiento de Fundaciones Territoriales para comprender cómo se están movilizando recursos desde lo local y qué actores están construyendo nuevas formas de inversión social en Colombia. Revisa a detalle el Mapeo de Actores Clave del Ecosistema Nacional de Filantropía Comunitaria Escuchar al ecosistema La conversación reunió distintas voces que, desde lugares diversos del ecosistema, compartieron experiencias, tensiones y aprendizajes. Queremos agradecer y reconocer especialmente a Alejandra Solarte (Fundación Territorial CreAmos), Liliana Lio Zuluaga (Alianza para el Desarrollo), Ana Milena Lemos (Fundación Empresarial Riopaila Castilla) y Juan Mira (Fondo Emerger) , quienes con sus visiones, aprendizajes y experiencias guiaron un diálogo profundo sobre el presente y el futuro de la filantropía comunitaria en Colombia. Sus intervenciones permitieron poner sobre la mesa tensiones reales que atraviesan hoy el financiamiento territorial: El equilibrio de poder entre actores locales y financiadores. La reconstrucción del tejido social en territorios marcados por violencias históricas. La sostenibilidad de los liderazgos comunitarios. Y la necesidad de construir modelos de inversión más colaborativos y arraigados en los territorios. La conversación dejó abiertas preguntas importantes para el ecosistema. La memoria viva de una conversación Como parte del encuentro, se construyó una memoria gráfica colectiva  que permitió capturar las ideas, tensiones y aprendizajes que emergieron durante el diálogo. Esta memoria viva refleja la riqueza de la conversación: las conexiones entre actores, los aprendizajes compartidos y las preguntas que quedan abiertas para el futuro. La conversación también reflejó un momento de transición. En un contexto donde el financiamiento internacional enfrenta transformaciones y donde muchas organizaciones territoriales encuentran barreras para acceder a recursos, la filantropía comunitaria está abriendo nuevos caminos. Este enfoque propone algo fundamental: reconocer que las comunidades no son beneficiarias pasivas, sino socias en la toma de decisiones. Priorizando invertir con el territorio y no a invertir en el territorio. Cuando el poder se comparte, las inversiones se vuelven más estratégicas, pertinentes, más sostenibles y más arraigadas en los territorios. Lo que está emergiendo en Colombia es una forma distinta de entender el desarrollo. Una forma donde las comunidades participan en las decisiones, donde los recursos se movilizan desde la confianza y donde el poder se comparte para construir futuro. El cambio ya empezó y nace desde el territorio.

  • Intercambio territorial en Barichara, aprendizajes para regenerar el territorio desde la colaboración

    Intercambio de aprendizajes entre la FT Barichara Regenerativa, Mogotes y San Rafael - Reserva El Totumo Los días 14 y 15 de febrero de 2026 , Barichara fue escenario de un encuentro de aprendizaje entre territorios. La Fundación Territorial Barichara Regenerativa  recibió a los grupos promotores Kairigua (Mogotes, Santander)  y Rizoma (San Rafael, Antioquia)  en un intercambio orientado a fortalecer capacidades organizativas y territoriales a partir del diálogo entre experiencias. El encuentro contó con el acompañamiento de TerritoriA y aliados del Movimiento de Fundaciones Territoriales , y tuvo como propósito compartir herramientas y aprendizajes en torno a la regeneración ecológica, la gestión comunitaria del agua, la gobernanza territorial y los modelos colaborativos de movilización de recursos . Durante dos días, las delegaciones recorrieron experiencias en campo, participaron en conversaciones estratégicas y desarrollaron ejercicios prácticos que permitieron contrastar trayectorias territoriales diversas. Más que documentar cada actividad, el intercambio se concibió como un espacio para identificar aprendizajes replicables y fortalecer las redes entre territorios que comparten desafíos similares . Aprender desde la experiencia territorial La metodología del encuentro combinó aprendizaje experiencial, diálogo horizontal y construcción colectiva de conocimiento . La agenda integró visitas a experiencias territoriales, espacios de conversación entre pares, talleres prácticos y momentos de reflexión colectiva. Este enfoque permitió reconocer la diversidad de saberes presentes en cada territorio y construir un lenguaje compartido en torno a prácticas de regeneración y gestión comunitaria. Entre las temáticas que orientaron el intercambio se destacaron: Regeneración ambiental y restauración de ecosistemas Prácticas agroecológicas y agricultura sintrópica Gestión comunitaria del agua Economías colaborativas y circuitos cortos de comercialización Uso de Sistemas de Información Geográfica (SIG)  para la planificación territorial Fortalecimiento de redes interterritoriales. Restaurar el territorio: agricultura sintrópica y cuidado del agua La jornada inició en la Reserva El Totumo , ubicada en la vereda Lubigará, donde la Fundación Barichara Regenerativa compartió su experiencia en agricultura sintrópica aplicada a la restauración del bosque seco tropical . Durante el recorrido se presentaron prácticas concretas orientadas a recuperar suelos degradados y fortalecer los ciclos hídricos del territorio, como zanjas de infiltración, policultivos y manejo regenerativo del suelo. Estas prácticas buscan restaurar la fertilidad del suelo y mejorar la infiltración y retención de agua en el paisaje. Uno de los hitos más significativos del proceso ha sido la recuperación de un nacedero que permaneció seco durante más de tres décadas , resultado de un trabajo sostenido que combina diseño técnico, observación constante y una ética de cuidado del territorio. El intercambio permitió contrastar estas prácticas con las experiencias de Mogotes y San Rafael, ampliando el repertorio de soluciones posibles para enfrentar los desafíos ambientales en cada territorio. Cartografía comunitaria y planificación territorial Otro momento clave del encuentro fue la presentación del trabajo en Sistemas de Información Geográfica (SIG)  desarrollado desde el Centro Bioregional de Aprendizaje de Barichara. A través de cartografías de microcuencas, los participantes exploraron cómo el agua estructura el territorio y cómo estas herramientas permiten visualizar dinámicas ecosistémicas, identificar riesgos y apoyar procesos de planificación territorial participativa . Durante el recorrido también se presentó la implementación de un tanque australiano adaptado para la captación de agua , una solución técnica diseñada para enfrentar periodos prolongados de sequía y fortalecer la autonomía hídrica de los procesos productivos regenerativos. Estas experiencias evidencian que la regeneración territorial no depende únicamente de infraestructura, sino de la articulación entre conocimiento técnico, organización comunitaria y decisiones colectivas sobre el manejo del agua. La trayectoria de una fundación territorial Uno de los momentos más significativos del intercambio fue el espacio de diálogo sobre la trayectoria de la Fundación Territorial Barichara Regenerativa . Aunque la fundación se formalizó jurídicamente en 2024 , su trabajo territorial venía gestándose desde años atrás a través de iniciativas como Casa Común  y diversos procesos comunitarios vinculados a la regeneración del territorio. Durante la conversación se compartieron los desafíos que implica consolidar una fundación territorial: construir legitimidad social, fortalecer una base comunitaria, sostener la organización administrativamente y traducir conceptos como la regeneración en prácticas concretas y culturalmente situadas. Las reflexiones también abordaron tensiones presentes en territorios con alto valor paisajístico y cultural, especialmente frente al crecimiento del turismo y los procesos de gentrificación , que pueden transformar las dinámicas sociales y económicas si no se gestionan desde una perspectiva de cuidado territorial. Ciclos vivos: experimentar la abundancia compartida Uno de los momentos más destacados del encuentro fue el ejercicio “Ciclos Vivos” , realizado en el Hotel La Nube. Este espacio fue concebido como un prototipo de gobernanza territorial orientado a explorar nuevas formas de movilización y distribución comunitaria de recursos . A través de un ejercicio de abundancia compartida , la Fundación Barichara Regenerativa catalizó y distribuyó colectivamente más de diez millones de pesos  entre iniciativas territoriales surgidas del proceso del Foro Ciudadano del EOT. El ejercicio funcionó como un presupuesto participativo , en el que mentores, líderes comunitarios y organizaciones del territorio deliberaron colectivamente sobre el destino de los recursos utilizando fichas equivalentes a dinero real. Más allá de su dimensión financiera, el proceso operó como un laboratorio social donde se ensayaron nuevas formas de distribuir poder, recursos y reconocimiento , encarnando principios de filantropía comunitaria y gobernanza ciudadana. Durante el ejercicio se presentaron diversas iniciativas territoriales articuladas alrededor del cuidado del agua, la regeneración ecológica y el fortalecimiento del tejido social. Entre ellas se destacaron: La Asociación de Usuarios del Agua de la vereda Santa Elena , integrada por cerca de 90 familias campesinas que gestionan comunitariamente su acueducto y protegen las microcuencas locales. La Ruta del Arte , una propuesta cultural e intergeneracional que busca activar procesos artísticos en veredas rurales. Casa Común , una iniciativa que articula productores locales y fortalece circuitos cortos de comercialización. El Parque Vivo del Agua y la Biodiversidad , orientado a recuperar un espacio natural como aula ambiental y laboratorio de economía sostenible. Estas iniciativas comparten un eje común: reconocer el agua como elemento articulador de la vida, la cultura y la economía local . Confianza, cooperación y aprendizaje colectivo El encuentro dejó aprendizajes importantes sobre las dinámicas sociales que atraviesan los procesos territoriales. Durante el cierre se abrió una reflexión sobre las tensiones que pueden surgir en el trabajo comunitario y la importancia de fortalecer vínculos de confianza, transparencia y deliberación colectiva . Lejos de ser un cierre, el intercambio permitió consolidar nuevas alianzas y establecer compromisos para avanzar en el desarrollo de las iniciativas presentadas. Cada alianza deberá consolidar sus propuestas mediante documentos de diseño y presupuestos detallados, acompañados por espacios de seguimiento colectivo. Más allá de los resultados inmediatos, el encuentro reafirma el valor de los espacios de intercambio entre territorios como una estrategia para fortalecer el Movimiento de Fundaciones Territoriales en Colombia . Cuando los territorios se encuentran para compartir experiencias, no solo circula conocimiento. También se fortalecen las relaciones que hacen posible imaginar y construir futuros regenerativos basados en el cuidado de la vida, el agua y las comunidades .

  • Barichara elige cuidarse: una conversación ciudadana sobre el futuro del territorio

    Foro Ciudadano EOT 15 de febrero 2026 - Entrega de Resultados - Barichara, Santander. En Barichara, Santander, la conversación sobre el futuro del territorio tomó forma a partir de un proceso profundamente ciudadano. Durante más de seis meses, habitantes del municipio, liderazgos comunitarios, organizaciones locales, academia y actores institucionales participaron en un ejercicio colectivo para reflexionar sobre cómo debe evolucionar el territorio en los próximos años. El Foro Ciudadano del Esquema de Ordenamiento Territorial (EOT)  surgió como respuesta a preocupaciones ampliamente compartidas: la escasez de agua, la presión del turismo, la expansión urbana desordenada, la pérdida de suelo agrícola y las tensiones sociales que estos cambios han generado en el municipio. Frente a este escenario, la comunidad abrió un espacio amplio de diálogo para responder a una pregunta fundamental: cómo habitar Barichara sin sobrepasar los límites ecológicos y sociales que sostienen la vida en el territorio. El proceso fue impulsado desde la ciudadanía con el liderazgo de la Fundación Territorial Barichara Regenerativa , junto con la Mesa Comunitaria del Agua (MESETA)  y la Universidad UNAB , generando un espacio donde el conocimiento técnico dialogó con la memoria histórica, los saberes campesinos y las experiencias cotidianas de quienes habitan el territorio. Escuchar el territorio El Foro se desarrolló a través de metodologías participativas que permitieron recoger múltiples miradas sobre el presente y el futuro de Barichara. Mapas afectivos, ejercicios de sueños colectivos, convites sectoriales y encuestas comunitarias abrieron conversaciones que rara vez encuentran lugar dentro de los procesos formales de planeación territorial. A lo largo de estos encuentros emergieron preocupaciones profundas. Una de las más reiteradas fue la relación entre el crecimiento del municipio y la disponibilidad de agua. Habitantes del territorio compartieron observaciones sobre cambios en los ciclos de lluvia, la desaparición de nacimientos de agua y la creciente dependencia de carrotanques para el abastecimiento. De estas conversaciones surgió un acuerdo ampliamente compartido: cualquier proyección de crecimiento debe reconocer y respetar la capacidad hídrica real del territorio. El proceso también permitió abordar otras transformaciones que atraviesan la vida local. Muchas voces señalaron la pérdida progresiva de la centralidad del campo frente al avance de la economía turística. Para quienes participaron en el foro, el campo, la cultura viva y el patrimonio cotidiano no pueden entenderse como elementos secundarios del desarrollo, sino como condiciones fundamentales para la resiliencia territorial. Desde las veredas también se evidenciaron brechas persistentes en acceso a agua potable, salud, conectividad y movilidad. Estas realidades fueron interpretadas no solo como déficits técnicos, sino como expresiones de desigualdades estructurales entre lo urbano y lo rural . Un momento de devolución colectiva La entrega pública de resultados del proceso se realizó en el recinto La Colombiana, en la Casa Taller de Papel , en un encuentro que reunió nuevamente a la comunidad para compartir los aprendizajes construidos colectivamente. La jornada representó un ejercicio de devolución ética del conocimiento generado durante el proceso. El documento final dejó de ser únicamente un reporte técnico para convertirse en una narrativa colectiva construida a partir de voces, tensiones y aspiraciones del territorio. Bajo el lema “Barichara elige cuidarse” , el encuentro reflejó sentimientos que atravesaron todo el proceso: orgullo por el camino recorrido, preocupación por los límites ambientales y sociales del municipio, y esperanza por la posibilidad de incidir en el futuro del territorio. Al finalizar la jornada, el equipo de la Fundación Barichara Regenerativa  fue recibido con un largo aplauso por parte de las personas asistentes, un gesto que reflejó el reconocimiento al trabajo colectivo, la confianza construida a lo largo del proceso y el compromiso compartido con el cuidado del territorio. Gobernanza ciudadana y corresponsabilidad Uno de los temas transversales del foro fue la gobernanza territorial . A lo largo de las conversaciones se reiteró la importancia de fortalecer la transparencia institucional, ampliar los mecanismos de participación ciudadana y consolidar relaciones de corresponsabilidad entre la comunidad y las instituciones públicas. Durante la entrega de resultados, integrantes de la Fundación y líderes comunitarios interpelaron públicamente a representantes de la administración municipal y a actores nacionales, recordando que las decisiones sobre el territorio requieren compromisos claros frente a las preocupaciones expresadas por la ciudadanía. Lejos de representar un cierre, este momento reafirmó que el proceso busca abrir caminos para un diálogo continuo entre la comunidad y las instituciones responsables de actualizar el Esquema de Ordenamiento Territorial. Aprendizajes que deja el proceso El Foro Ciudadano EOT Barichara deja aprendizajes que aportan a la reflexión sobre cómo construir procesos de planificación territorial más abiertos y participativos: El ordenamiento territorial es un asunto político y ético, no únicamente técnico. El agua debe ser un eje estructurante de cualquier decisión sobre el crecimiento del territorio. La participación activa de la ciudadanía fortalece la legitimidad de las decisiones públicas. Las brechas urbano-rurales evidencian inequidades estructurales que requieren atención prioritaria. La gobernanza territorial requiere transparencia, corresponsabilidad y coherencia entre la voz comunitaria y las decisiones institucionales. El cuidado del campo, la cultura viva y el patrimonio cotidiano son condiciones fundamentales para la resiliencia territorial. Una base común para seguir conversando el territorio El Foro Ciudadano EOT Barichara 2025  deja instalada una base común para el diálogo entre ciudadanía e institucionalidad. Más allá del documento final, el proceso fortalece relaciones, abre conversaciones y amplía la conciencia colectiva sobre la importancia de cuidar los sistemas que sostienen la vida en el territorio. En Barichara, la discusión sobre el ordenamiento territorial ha tomado un rumbo claro: ordenar el territorio también es una forma de cuidar la vida.

  • Comunidades que Transforman: un podcast para repensar la filantropía y el desarrollo desde Iberoamérica

    Nos alegra compartir el lanzamiento de Comunidades que Transforman , el podcast de la Comunidad Iberoamericana de Aprendizaje sobre Filantropía Comunitaria (CIAF) , producido por TerritoriA. Una iniciativa posible gracias al financiamiento de WINGS y la Unión Europea , y al compromiso de colegas y organizaciones que integran esta comunidad regional en constante evolución. Este podcast nace en un momento crucial: un tiempo donde la palabra crisis  atraviesa las conversaciones sobre cooperación, donde los modelos tradicionales muestran señales de agotamiento y donde el sector social enfrenta el desafío de innovar o estancarse. Frente a este panorama, Comunidades que Transforman  propone un espacio honesto, reflexivo y profundamente humano para analizar qué está cambiando y qué debemos reconstruir colectivamente. A lo largo de ocho episodios, invitadas e invitados de toda la región nos guiaron por temas que hoy marcan la agenda del sector: el futuro de la solidaridad en un contexto de transición; la necesidad de repensar la filantropía desde modelos más horizontales, participativos y comunitarios; el rol de las Fundaciones Territoriales como articuladoras, tejedoras y catalizadoras de confianza; el poder transformador de las alianzas en un mundo fragmentado; y las nuevas rutas de financiamiento que mezclan innovación social, impacto y visión regenerativa. Las conversaciones también abrieron un espacio necesario para hablar de aquello que pocas veces se nombra en el sector: los errores como parte del aprendizaje , la tensión entre medir para cumplir y medir para comprender, la necesidad de construir narrativas propias y la urgencia de defender valores democráticos desde lo local en un contexto global desafiante. En conjunto, estos diálogos dibujan un mapa complejo, pero lleno de posibilidades, donde la filantropía se concibe como una práctica viva y en transformación. Uno de los hilos conductores de la temporada es la convicción de que las comunidades no son beneficiarias, sino protagonistas . Que los recursos —financieros, sociales, naturales, relacionales— deben territorializarse para generar bienestar duradero. Que las alianzas nacen desde la confianza y no desde la transacción. Que el financiamiento del futuro requerirá valentía, creatividad y nuevas infraestructuras que apoyen capacidades locales. Y que las crisis, lejos de paralizarnos, pueden convertirse en puertas de entrada hacia un sector más solidario, ágil y regenerativo. Comunidades que Transforman  busca precisamente eso: invitar a reflexionar, cuestionar lo establecido, explorar nuevas rutas y mirar el futuro con un lente crítico, pero esperanzador. Porque, aunque los desafíos son grandes, también lo es la capacidad de transformación colectiva que existe en nuestros territorios. Te invitamos a escuchar la temporada completa y a sumarte a esta conversación que ya está inspirando nuevas preguntas, nuevas alianzas y nuevas formas de construir desarrollo desde y para las comunidades. 🎧 Todos los episodios disponibles aquí: Spotify: https://open.spotify.com/show/7IrWnJ8NPJEHHtPwMkhOoJ?si=b9d1f3423c8141fb&nd=1&dlsi=34d864803f1e4b96 YouTube : https://www.youtube.com/playlist?list=PLqebP8wEDS1RZ0u9aeJ5ftLAMfDSAVEXf Agradecemos profundamente a las organizaciones que acompañan este esfuerzo regional: WINGS , Comunalia , Asociación Costa Rica por Siempre , Comuna Nación , Comunidad de Organizaciones Solidarias , LAB públicoprivado Centro Português de Fundações Asociación Española de Fundaciones IDIS - Instituto para o Desenvolvimento do Investimento Social , LANZA - Landa Zambrano Asociados , CFLeads

  • Convergencia, un parche para la paz

    Participantes de Convergencia, 2025 - Foto de Funimos Convergencia: un encuentro comunitario para visibilizar y fortalecer a las organizaciones sociales de Medellín. El domingo 23 de noviembre  se realizó Convergencia , un evento organizado por diversas organizaciones sociales de Medellín que reunió a familias de la ciudad alrededor de la creatividad, la integración comunitaria y la colaboración solidaria. El encuentro contó con la participación de Fundación MADI , Letras, Colores y Vidas , Fundación Días Para Contar , Colectivo Eso Tan Fácil , Fundación Red de Colores , Vacaciones Verdes , el Banco de Semillas Germoplasma  y la Corporación Artística Oficina Central de los Sueños . Durante la jornada, las familias disfrutaron de talleres de origami, artesanías, plastilina y letras creativas, así como rifas, bingo, show musical, karaoke y una exposición con productos y servicios ofrecidos por las organizaciones participantes. Convergencia , patrocinado por Funimos Fundación Territorial  y TerritoriA , tuvo como propósito ofrecer un espacio de bienestar familiar, visibilizar la labor de las organizaciones sociales, fortalecer sus lazos, promover el trabajo colaborativo y avanzar en estrategias de movilización de recursos para la sostenibilidad de sus iniciativas. Desde la organización del evento, se extiende una invitación a más colectivos sociales, culturales y comunitarios de Medellín para sumarse a la próxima versión de Convergencia . La visión es clara: que este encuentro siga creciendo hasta convertirse en un evento de ciudad , capaz de convocar familias, fortalecer el tejido comunitario y unir a quienes trabajan por una Medellín más humana, creativa y solidaria. ¡Que la próxima Convergencia encuentre nuevos aliados, nuevas voces y más sueños compartidos! Gracias a Funimos por la información y las fotografías de Convergencia.

  • 💛 SolidariDAR 2025 fue una noche para creer en el poder de dar inspirado por tres historias

    Con más de 160 personas conectadas desde distintas regiones del país y el mundo, la séptima edición de SolidariDAR logró movilizar, en 90 minutos, $38 millones de pesos para tres iniciativas locales inspiradas en Medellín y El Tambo (Cauca). Una muestra viva de cómo la confianza y la colaboración pueden transformar territorios. Bogotá, octubre de 2025  — Lo que empezó en 2020 como un primer experimento de un Círculo de Dar en plena época de pandemia y de manera virtual, hoy se consolida como una de las experiencias más inspiradoras y vivas en Colombia. Este año, SolidariDAR 2025  volvió a demostrar que cuando las comunidades se encuentran alrededor de una causa, la generosidad se convierte en acción y la acción en cambio. SolidariDAR reafirmó su esencia: un espacio para escuchar, conectar y actuar . En solo 90 minutos, más de 160 personas participaron en dos rondas de donaciones —económicas, en especie y en talento—, aportando desde $3.000 pesos hasta asesorías profesionales. El resultado: $38.055.000 pesos movilizados , alcanzando el 84% de la meta total de $45 millones . Desde Casa Jardín Origen , en Bogotá, y con una transmisión en vivo que conectó a personas de distintas regiones del país y el mundo, se celebró un nuevo Círculo para Dar , impulsado por El Movimiento de Fundaciones Territoriales , TerritoriA  y The Funding Network , con el propósito de movilizar recursos, confianza y esperanza hacia quienes trabajan por transformar sus comunidades. Tres iniciativas que inspiraron Cada edición de SolidariDAR nos recuerda que las grandes transformaciones empiezan con la suma de diferentes voluntades en lo cotidiano. Este año, tres organizaciones locales de Medellín y El Tambo compartieron sus historias, demostrando que la solidaridad puede ser tan poderosa como el amor, la educación y el deporte. 💛 July Castro , de la Fundación Dulce Hogar – Centro de Experiencias para la Familia  (Medellín), nos recordó el poder del amor y la resiliencia al acompañar a familias que viven procesos de privación de libertad, fortaleciendo sus vínculos y reconstruyendo el tejido familiar desde el cuidado. En Colombia, más de 100 mil familias  tienen a un padre o madre en prisión —solo en Medellín son más de 7.000 familias , según el INPEC—. En un país donde el 44,7% de los niños y niñas presenta signos de afectación emocional o mental  (Ministerio de Salud, 2024), la labor de Fundación Dulce Hogar se convierte en un acto de reparación profunda. 🚴‍♀️ Lisbeth García , del Club Deportivo Tambo Extremo  (El Tambo, Cauca), nos inspiró mostrando cómo el deporte puede ser un camino de paz, impulsando a jóvenes ciclomontañistas a pedalear por sus sueños desde una región que se levanta con alegría, orgullo y sentido de pertenencia por su territorio. Con el apoyo de la comunidad, la Fundación CreAmos y el apoyo administrativo de la Fundación Territorial Paisano de Bogotá , buscan mejorar su formación técnica y física, acceder a implementos deportivos y fomentar hábitos saludables entre 30 deportistas y sus familias. 🌈 Catherine Castaño , de la Fundación Red Colores  (Medellín), nos mostró cómo formar a niñas, niños y jóvenes como mediadores escolares puede transformar comunidades. A través de sus Centros de Mediación y Paz (CEMPAZ) , los estudiantes aprenden a gestionar emociones, prevenir conflictos y liderar procesos artísticos y culturales que fortalecen la convivencia. En un país que ha registrado más de 11.000 casos de violencia escolar entre 2020 y 2025 , con Antioquia concentrando el 23% (Ministerio de Educación Nacional), su trabajo es una apuesta concreta por construir paz desde las aulas. 🤝 Una comunidad que se fortalece desde los territorios La jornada fue posible gracias a un entramado de colaboraciones y afectos que unen a todo el Movimiento de Fundaciones Territoriales . Desde El Tambo (Cauca), la Fundación Territorial CreAmos lideró junto a la comunidad la transmisión desde el SOLE-Lab (Self-Organized Learning Environments) —un entorno de aprendizaje auto-organizado que promueve la colaboración y la autonomía a través del trabajo en grupo alrededor de una “gran pregunta”— . Este espacio se convirtió en un punto de encuentro vivo para reflexionar, emocionarse y acompañar colectivamente a Lisbeth García y al equipo de Tambo Extremo. En Medellín, la Fundación Territorial Funimos movilizó a aliados, voluntarios y actores locales para fortalecer la participación  fieles a su cultura solidaria, visibilizando el poder del dar en Antioquia. “Para Funimos Fundación Territorial, SolidariDAR es muy importante porque es la manera de contarle a la gente que podemos unirnos en torno a causas comunes y apoyar con nuestros recursos a quienes lo están necesitando —expresó Nubia Hernández—. Y desde Bogotá, Casa Jardín Origen se transformó en el punto de encuentro para una experiencia llena de arte, música, sabores del Pacífico y celebración colectiva. “Desde el primer momento en que vino el equipo de TerritoriA a presentarnos su propuesta de hacer este proyecto con nosotros, me pareció fabuloso —contó Luz Córdoba, fundadora de Casa Jardín Origen—. Siempre he pensado que la construcción de sociedad y de país se teje entrelazándonos unos con otros, y entre más nos apoyemos, mejor sociedad podemos construir (...) (...) La expectativa fue incluso mayor a lo que imaginé. Me pareció un proceso muy bonito; la labor que hace TerritoriA es inmensamente maravillosa. Eso de darle al que lo necesita, de estar ahí para la persona que lo necesita, me hace identificarme mucho con lo que nosotros hacemos, porque Casa Jardín Origen nació para apoyar mujeres, y trabajamos únicamente con mujeres. Ver ese trabajo de TerritoriA fue realmente muy lindo.” Detrás de escena, el equipo técnico, de producción, cocina y voluntariado hizo posible que esta experiencia llegara a cada rincón del país y del mundo, recordándonos que la generosidad también se cocina, se comparte, se transmite y se celebra en comunidad. 🌎 Hacia una cultura del dar que transforma SolidariDAR 2025 nos recordó que el poder de dar no solo se mide en cifras, sino en las emociones, las conexiones y los sueños que logra despertar. Fue una noche de historias vivas, de manos que se unieron y corazones que latieron al mismo ritmo por los territorios. Desde TerritoriA, celebramos con alegría la oportunidad de facilitar este espacio un año más , agradeciendo profundamente a todas las personas, organizaciones, empresas y comunidades que, a lo largo de estas siete ediciones , han hecho posible movilizar recursos, inspirar a cientos de personas y fortalecer una comunidad que hoy se sostiene en la confianza y la esperanza compartida. Cada Círculo para Dar ha sido una experiencia de aprendizaje colectivo, una demostración de que cuando las voluntades se juntan, las transformaciones verdaderas sí suceden . Y como toda comunidad viva, SolidariDAR seguirá evolucionando. Este encuentro tomará nuevos aires , siendo liderado por las Fundaciones Territoriales  que hacen parte del movimiento, con la visión de que cada año crezca desde el poder colectivo, expandiendo esta energía de dar, compartir y transformar desde los territorios. Cada aporte cuenta. Cada historia importa. Porque SolidariDAR es un latido que nos recuerda que el cambio se teje juntos, paso a paso, corazón a corazón. 📸 Balance SolidariDAR 2025: Fundación Dulce Hogar – $13.435.000 Club Deportivo Tambo Extremo – $13.315.000 Fundación Red Colores – $11.305.000 Total movilizado:  $38.055.000

  • Hope in Action: Las voces del cierre de Brazilian Philanthropy Forum 2025

    En medio de un auditorio vibrante, con la energía de cientos de personas reunidas en torno a la filantropía, y el cambio social, se desarrolló la conferencia “Hope in Action”  en el marco del cierre de Brazilian Philanthropy Forum 2025 . Desde el inicio, quedó claro que no era un encuentro más: cada intervención abría caminos hacia nuevas formas de entender la colaboración, la resiliencia y la fuerza de lo colectivo en América Latina. El tema central — la esperanza — no se abordó como un ideal abstracto, sino como un llamado urgente a actuar. En cada ponencia resonaron palabras que hoy guían las transformaciones desde los territorios: interdependencia, confianza, humildad y continuidad . Voces que inspiran desde los territorios Thuane (Thux) Nascimento de Perifaconnection, con una perspectiva poderosa desde las periferias. Su mensaje recordó que el verdadero poder está en la continuidad de los procesos locales , en la capacidad de las comunidades para sostener sus luchas y sueños más allá de las coyunturas. “El futuro no se construye en laboratorios externos —afirmó—, sino en las calles, en los barrios, en la vida cotidiana de quienes no se rinden”. A su voz, se sumó Felipe Bogotá , director ejecutivo de TerritoriA, invitó a mirar la infraestructura de la filantropía comunitaria  como una apuesta de largo plazo: “Debemos atrevernos a asumir riesgos y a invertir en la capacidad de los territorios. Solo así podemos transformar relaciones de poder y abrir caminos hacia un desarrollo sostenible.” Su mensaje conectó con quienes reconocen que el verdadero motor de cambio está en las comunidades y en su capacidad de sostener transformaciones profundas. Con un discurso vibrante y profundamente humano, Daniela Grelin, del Pacto Global da ONU Rede Brasil, hizo un llamado clave: invertir y confiar en las periferias, reconociéndolas como protagonistas de su propio desarrollo e insistió en la fuerza de los marcos internacionales de conectar agendas globales con realidades locales. Su intervención puso de relieve cómo las alianzas multinivel pueden ser motor de cambios estructurales. La moderación estuvo a cargo de Paula Fabiani , de IDIS , quien guió la conversación con sensibilidad y claridad, integrando las miradas diversas en un mismo hilo narrativo. Un foro que se transformó en encuentro Hope in Action  fue un evento de reafirmación. Dejó en claro que la esperanza no se trata de esperar pasivamente, sino de actuar colectivamente para transformar . En este escenario, la colaboración, la confianza y la humildad  no son solo valores: son los pilares indispensables para construir el futuro que América Latina necesita. Revive el encuentro:

  • La participación ciudadana celebró el Foro EOT Barichara 2025

    Fotos del EOT. En Barichara, un pueblo tejido por caminos de piedra, saberes campesinos y amor por el paisaje, algo profundo está ocurriendo. Hace unos meses, un grupo diverso de personas decidió emprender una tarea urgente y transformadora: escuchar al territorio. No se trataba de hacer un diagnóstico técnico ni de cumplir un requisito institucional. Lo que buscaban era entender —genuinamente— qué sueñan y qué necesitan quienes habitan y cuidan las veredas y las calles del municipio. Quienes no siempre están en el centro de las decisiones, pero sí en el centro de la vida. Fue así como nació una iniciativa ciudadana impulsada por la Mesa Comunitaria del Agua (MESETA) . Esta red, compuesta por más de 32 organizaciones e iniciativas , se articuló formalmente tras el Cabildo Abierto por el Agua del 17 de noviembre de 2024. Fotos del EOT. Conformaron cuatro mesas comunitarias y asumieron el compromiso de poner la participación ciudadana en el centro del proceso de actualización del Esquema de Ordenamiento Territorial EOT, vencido desde 2015. Desde mayo, comunidades de Barichara caminaron su territorio, compartieron relatos, mapas, dolores y esperanzas. Visitaron 16 veredas, 5 barrios del casco urbano, Guane, 6 instituciones educativas  y realizaron 14 convites temáticos y sectoriales . Todo con un propósito claro: construir colectivamente una propuesta para el nuevo Esquema de Ordenamiento Territorial (EOT), ese plan que marcará el rumbo de su desarrollo durante los próximos doce (12) años. La cita fue el domingo 21 de septiembre , cuando más de 500 personas  llegaron desde veredas y diferentes puntos de Barichara a la plaza principal del municipio. Lo hicieron con orgullo y con alegría. El transporte comunitario gratuito permitió que los locales, sus productos, sus memorias y sus propuestas, estuvieran presentes ese día en Barichara, permitiendo mirarse al espejo en un mismo escenario. Fotos del EOT. Desde TerritoriA estuvimos allí para acompañar, escuchar y ser testigos del enorme poder de articulación de MESETA , que lideró el proceso con cuidado, ética y generosidad. Vimos en acción a la Fundación Territorial Barichara Regenerativa , que asumió el rol de garante, sostén metodológico y vínculo transparente con aliados como la Universidad Autónoma de Bucaramanga , que fortaleció el enfoque pedagógico de la experiencia. Fotos del EOT. Recorrimos en comunidad los espacios dispuestos con amor y detalle: mapas del territorio , sueños vivos , convites comunitarios  y reporteros juveniles  narrando el proceso, demostrando el poder de lo local. Fotos del EOT. En horas de la tarde, el Foro Académico, desde la Posada La Nube,  reunió a actores institucionales, profesionales, organizaciones sociales, líderes comunitarios y colectivos culturales. Entre ellos, representantes del Ministerio de Vivienda , la Asociación Nacional de Arquitectos regional Santander , veedurías locales, lideres comunitarios y funcionarios de la Alcaldía. Lo que allí se compartió fue una propuesta viva: construida desde abajo, con rigor, legitimidad y belleza. Fotos del EOT. Quienes normalmente no tienen voz, hablaron. Y quienes tienen responsabilidades públicas, escucharon. La plaza y la posada, se transformaron en espacios de confianza, donde la palabra circuló con respeto y donde se sintió, con fuerza, que la democracia también se construye desde abajo con las comunidades. Como expresó Makis Medina , habitante de Santa Elena y vocera de MESETA: “Este foro no pertenece a nadie en particular, es de toda la comunidad de Barichara [...] de quienes nacieron aquí y de quienes hemos llegado después. Es de todos y todas: vecinos y vecinas que compartimos este territorio llamado Barichara.” Fotos del EOT. Desde TerritoriA celebramos este proceso. Agradecemos la invitación de la Fundación Territorial Barichara Regenerativa , a cada persona, colectivo y organización que hizo posible este hito que marca el rumbo de los próximos 12 años. Es posible construir desde la confianza, decidir con el otro, y dar lugar a una nueva forma de gobernanza que nazca desde y por el bien común. Barichara nos mostró un camino. Y como dice su gente: “Hay un solo camino, el que tomemos juntos… y a pata.”

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